El empleado esponja

Por Andrés Acevedo Niño

“Nosotros hacemos el trabajo, pero en cierto sentido el trabajo también nos hace”, escribe Mario Sergio Cortella en su libro ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Se trata de algo fácil de olvidar pero que no por ello deja de ser cierto: el trabajador es, a su vez, trabajado.

Del mismo modo en el que un artista moldea una escultura y sale del proceso moldeado, el trabajador asume actitudes, desarrolla habilidades, y forma concepciones del mundo que encuentran su origen en la cultura de su organización y en las interacciones cotidianas de su labor. Todos estos elementos, madurados por el tiempo, tienen la vocación de convertirse en rasgos de la personalidad. Así como el agua absorbida por la esponja da forma a una nueva esponja, el trabajador absorbe todo tipo de ideas, valores, y juicios que dan lugar a una nueva versión de él. Mientras en el caso de la esponja basta con apretarla para evacuar el agua, liberarse de los rasgos adquiridos es una labor mucho más difícil – se trata de una situación en la que conviene absorber las cosas correctas desde el comienzo.

El trabajo es una parte muy importante de la vida. Y no sólo porque pasamos una gran parte de nuestro tiempo en él, también porque, en cierto modo, nos convertimos en lo que hacemos. Lo dijo en su momento Miguel Ángelo: “todo pintor se pinta a sí mismo”. Piense en qué ha cambiado su personalidad desde que comenzó a trabajar o desde que cambió de trabajo. Puede ser que un trabajo estresante lo haya convertido en una persona estresada, o que trabajar en una empresa que tiene el viciesito de pasar por encima de los intereses de los demás, lo haya convertido en una persona egoísta. O bueno, puede ser que su nueva posición como recepcionista en un spa de yoga haya llenado su mundo de paz interior.

Es por estas razones que en 13% creemos que es vital iniciar conversaciones alrededor del trabajo. Es necesario entender que trabajar va mucho más allá de una simple transacción de tiempo a cambio de dinero. Porque, en realidad, trabajar también implica ser labrado.

La carrera profesional debe proyectarse con consciencia. Hay que escoger con cuidado las piedras que sientan las bases de su legado. Los cambios de trabajo deben ser analizados desde muchos ángulos, se debe tener en cuenta el potencial jefe y la cultura de la organización, las habilidades que va a desarrollar y lo que ese trabajo va a decir sobre usted. En realidad, se trata de analizar con rigurosidad qué clase de agua (si queremos volver al tema de la esponja) está dejando entrar en su sistema. Muchas veces permitimos que entren aguas negras porque creemos que los beneficios de la empresa o la remuneración valen la pena.

En los últimos días varias personas me han consultado sobre la posibilidad de un cambio de trabajo. Una y otra vez he contestado algo que se ha convertido en credo personal –y que he aprendido tras numerosas entrevistas a personas que aman su trabajo–: “¿malas razones para cambiar de trabajo? El dinero”. Claro, el asunto del dinero tiene que estar sobre la mesa, pero no al punto de opacar asuntos más trascendentales como la reputación y el desarrollo profesional. Mientras editaba este artículo, el reconocido psicólogo organizacional y autor de Originals, Adam Grant, tuiteó (como queriendo complementarme) la siguiente frase que resume los cambios de carrera: “Demasiadas veces tomamos decisiones de carrera basados en ambición por encima de aspiración. Ambición es lo que queremos lograr. Aspiración es en lo que queremos convertirnos. Cuando esté decidiendo entre trabajos o entre organizaciones, pregúntese cómo moldearán su identidad”

En pocos días lanzaremos la segunda temporada de 13%. Nuestra primera historia, tiene como protagonista a una persona que desde el comienzo de su carrera tuvo presente que su trabajo lo moldearía indefinidamente. Para suerte de los millennials, que tendemos al cambio constante de trabajo, nuestro invitado –aunque no es millennial– también se movió de trabajo en trabajo, pero sin perder de vista cuáles eran esas aguas a las que estaba abriendo sus compuertas.

Mientras esa historia sale al aire, el mensaje para los que quieren cambiar de trabajo para ganar más dinero y para los que se la pasan haciendo el trabajo sucio de su organización (desafortunadamente suelen ser los nuevos): no olviden que en el trabajo sucede como con las mascotas – en el largo plazo, el dueño termina pareciéndose más de la cuenta a su perro. Como escribe Cortella, lo que uno hace también lo hace a uno y, por ahí derecho, dice mucho de lo que uno es.

*La segunda temporada de 13% Pasión por el trabajo sale al aire el miércoles 13 de febrero. Sabemos lo difícil que es, en un mundo con tantas cosas por hacer, acordarse de la fecha de lanzamiento de un podcast. Por esa razón, los queremos invitar a que se suscriban a nuestro boletín que nos permite avisarle a nuestros oyentes apenas lanzamos un nuevo episodio y, en general, nos acerca más a ustedes. Pueden suscribirse haciendo click aquí. Es totalmente gratis y a nuestros suscriptores les enviamos a su bandeja de entrada Nuestros seis libros recomendados del 2018. A continuación una pequeña muestra de ese artículo:

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Leer es importante. Probablemente se los dijeron en sus colegios y –como sucede casi siempre en esos espacios– no les justificaron tal afirmación. En ese momento tal vez era difícil dimensionar la real importancia de la lectura; con los años, sin embargo, cada vez es más fácil advertir que el que entrena su mente con libros tiene una ventaja competitiva sobre los no lectores (en últimas, a las personas rara vez los ascienden por sus destrezas en Excel). El que no esté convencido de la importancia de los libros puede –irónicamente– leerse la autobiografía de Frederick Douglass, el esclavo negro que, a punta de libros, se salvó de vivir el resto de su vida como esclavo, en el despiadado Sur estadounidense del siglo XIX.

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[AAN] The Defining Decade – Meg Jay

 

Durante demasiado tiempo nos hemos comido el cuento de que nuestros ‘veintes’ son años en los que deberíamos divertirnos y disfrutar antes de que la vida se ponga seria – antes de que empecemos a buscar relaciones y trabajos serios. En este libro la psicóloga Meg Jay ofrece una mirada al futuro: presenta innumerables casos de pacientes treintañeros que acuden a ella con problemas de ansiedad y depresión. La causa, por supuesto, tiene que ver con haberse tomado sus veintes a la ligera – ahora que les toca convivir con las consecuencias de sus actos, se dan cuenta que la vida, incluso en los veintes, sí era enserio. Este es un libro para hacerse cargo de esta década que definirá su futuro, sin tener que renunciar a la exploración y experimentación propia de esa etapa de la vida.

 

[NPG] This Is How You Lose Her – Junot Díaz

Pocos libros me han hecho reflexionar de esta manera. Con nueve cuentos conectados entre sí, Junot cuenta las historias de infidelidad de Yunior, su personaje principal, dentro de una cultura inconscientemente machista. Lo mejor que tiene es su estilo de escritura. Juega con el lenguaje y los choques culturales de una manera única. El autor saca sus demonios de una forma original, tan original que me marcó profundamente.

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